martes, 16 de febrero de 2010

Una. ¡Uy! Me cayó una gota. Una, dos. Miro para arriba. Tres gotas de agua. Lo poco que basta para que alguien diga "¡está lloviendo!". En el instante que demoro en decidir qué hacer todos comienzan a huir. Entonces me paro. Camino. Llueve más fuerte. Entonces corro. Corro por la arena mientras miro cómo en el suelo se van grabando pequeños círculos. Y cuando encuentro refugio me detengo un minuto para ver el agua cayendo. Me parece tonto sólo mirar. Doy un paso, me pongo al descubierto. Una dos tres cuatro cinco seis veintidós treinta y una cuarenta y tres cincuenta mil gotas caen sobre mí. Ya no necesito refugio.

5 comentarios:

  1. Super simple, inspirador y hermoso.
    Me encanta como escribís. Excelente Male.
    Mencanto.

    Besos querida,
    Tomás.

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  2. Bello, bello malenita. Me encantó.
    Y de la lluvia me reparo poniéndole el cuerpo.

    Besos de leopardo,


    F.

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  3. Me gusta male! El mundo se divide entre las personas que en el test psicologico del hombre bajo la lluvia dibujan o no el paraguas, es así. Es lindo estar bajo las gotas. Besos!

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  4. "Experimenta tomar banho de chuva
    E conhecer a energia do céu"

    no pudiste haberlo representado mejor,ahora que lo leo y me acuerdo,fuimos todas unas afortunadas!
    te quiero de aca a guarda,y te dejo un beso de caipirinha de uva

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  5. enroooux para cuando una actualiceishon?

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