Era un barrio completamente desconocido, pero la tarde nos resultaba familiar. Abundaban las subidas y las bajadas, que subían o bajaban según quién las mirara.
La reunión se había formado en la esquina pintada de naranja que unía a dos calles angostas. Parecía no faltar nadie; y ahí, en medio de la multitud, encontré su cara. Una extraña y aun así cómoda sensación me llenó: su mirada, lejos ya de perturbarme, me brindaba un calor débil y agradable en la punta de los dedos.
Así me descubrí sujetando una plancha de un delgado y suave cristal que, raro, era tan cálido (de ahí la sensación). Lo coloqué con cuidado a un costado, en el suelo, y me dirijí hacia ella.
Horas después todos se habían ido, menos nosotras dos. La esquina ya no era naranja sino negra y se recortaba contra un cielo que había tomado el tono anaranjado que poseía antes ésta. Nos despedimos, acordando volver a vernos, y comencé a desandar el camino por el cual había llegado cuando el cristal llamó nuevamente mi atención: permanecía, para mi sorpresa, intacto en el lugar donde lo había dejado antes.
Qué lindo Enroux, me acordé de los pedazos de cielo recortados que coleccionamos en navidad o en Guarda.
ResponderEliminarMe encantó el reloaded del blog
Asi que ahora no te queda otra yo te voy a seguir molestando infinitamente, para que no dejes de subir.
Viva el Espiritu del Lago y tus escritos, claro.
Llegué por recomendación de la comentarista que me precede, felízmente.
ResponderEliminarCambia pero no cambia? Descubre que en el cambio hay una regresiòn inevitable? Subidas y bajadas...
Està bueno irse a dormir intoxicado, cómo que no, mirá el diluvio de signos que te asaltan.
Apoyo la moción de la dibujante, metale nomás.
Ano-nimo, y no tanto, y si tonto.
vale publicitar esto male, vale y vale la pena porque es hermoso. Mis aplausos a tus oraciones concisas y tus aclaraciones entre comas, me declaro oficialmente fan absoluto
ResponderEliminarEi male lo dejaste super lindo al blog che! como siempre tus escritos sensacionales, este último en especial, fue como fue tan nítido como flayero.. me encanta che, espero poder leer más y más seguido..
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